Profesor Carlos Texeira, Coordinador de Paso a la Nueva Democracia en el Estado Vargas e integrante de la plataforma unitaria que agrupa a numerosos sectores sociales y políticos de ese estado.
Nosotros, miembros de la sociedad varguense y animados por nuestra herencia libertaria, autonómica y regionalista que amalgamó nuestro gentilicio litoralense, nos dirigimos a todo el pueblo venezolano, a los poderes constituidos y a la recién nombrada comisión presidencial a objeto de la reforma constitucional, para exponer lo siguiente:
PRIMERO: Aceptamos la invitación del ciudadano presidente de la República Hugo Chávez Frías para debatir públicamente cualquier propuesta de reordenamiento territorial cuyos objetivos estén orientados hacia las siguientes derivaciones:
* Cumplir y profundizar la descentralización prevista en la Constitución de la República Bolivarian de Venezuela, lo cual habrá de traducirse en la ampliación de transferencias de competencias y recursos a los gobiernos regionales, municipales e instancias de organización y participación popular, para atender con mayor eficiencia y en tiempo real (desde estas instancias), las demandas de solución a problemas básicos de la población varguense, a saber; mejoramiento de red hospitalaria y ambulatoria, construcción y rehabilitación de planteles escolares, capacitación y actualización docente, construcción de nuevos urbanismos (viviendas) que supere nuestro actual déficit habitacional del año 1999, suministro permanente de agua potable y canalización y tratamiento de aguas servidas, suministro del servicio eléctrico a todas las zonas rurales y agrícolas, reducción de los índices de inseguridad ciudadana, promoción masiva de las actividades culturales, deportivas y de recreación en general, generación de empleos sustentables y mejoramiento de ofertas de estudios superiores para la juventud varguense, etc. Todo ello con el fin de fortalecer el poder popular local e institucional y mejorar la calidad de vida de todos los varguenses y venezolanos en general.
* Subsanar y corregir límites geográficos que simplifiquen y faciliten el desenvolvimiento cotidiano social, económico, legal y político territorial de los grupos de habitantes y sectores que no valoraron ni tomaron su realidad y dinámica vital, obstaculizando su relación y ejercicio de deberes, obligaciones y derechos, tales son los casos de los habitantes del pueblo del junquito, el archipiélago de Los Roques y habitantes de sectores montañosos al noreste de Caracas, quines reciben diversos servicios públicos y de abastecimiento alimentario desde Vargas, pero están adscritos jurídico y territorialmente a otras entidades que no brindan atención alguna a estos ciudadanos.
* Fortalecer el poder ciudadano y popular creando nuevos municipios y parroquias que atiendan y administren las políticas públicas que resuelvan problemas primarios de la población, de esta manera superamos la actual yuxtaposición y solapamiento de autoridades y competencias que se observan y que se desprenden de la existencia de dos autoridades con figuras políticas, jurídicas y administrativas que actúan y abarcan sobre el mismo ámbito territorial y poblacional, es decir, Estado Vargas y Municipio Vargas.
SEGUNDO: Desde 1998 fuimos elevados a Territorio Federal Vargas y desde 1999 al nuevo status político-jurídico-territorial de Estado Vargas, reivindicándose históricamente a nuestra región litoral y costera, cuna y faro de independentistas, revolucionarias y libertarias de Gual y España, Josefa Camejo, Leonardo de Cáceres, Carlos Soublette, Andrés Navarte y el gran civilista Dr. José María Vargas, son abundantes los testimonios históricos que señalan a nuestra capital La Guaira y sus pobladores, como los primeros defensores de la integridad territorial venezolana cuando eran atacadas sus costas por piratas y bucaneros, inclusive destácase el derecho autonómico de La Guaira cuando con el nacimiento de la primera República en 1811, se crea el cabildo de La Guaira, para posteriormente en veintiún años de creada la República de Venezuela (1851), nuestra región llegó a administrar sus asuntos locales a través de dos Concejos o Cabildos: El Cantón de La Guaira que abarcaba las poblaciones de La Guaira, Macuto, Caraballeda, Naiguatá y Caruao y El Cantón Maiquetía (Aguado), integrado por Maiquetía, la actual Catia La Mar y las parroquias Tarma y Carayaca, así evolucionaba el poder local de los litoralenses de Vargas, hasta que en 1904 Cipriano Castro decreta su desaparición, para que en 1909, Juan Vicente Gómez restituyera los departamentos Vargas y Libertador.
Evolucionamos sí, como un apéndice del Distrito Federal, pero la mezquindad de quiénes querían seguir manifestándonos como su patio trasero y de espacio privilegiado para su recreación y en clubes marinos, tuvieron que escuchar las voces de Vicente Gonzáles Macías, Rafael Martínez Salas, Atilano Hidalgo, José (Pepe) Cabrera, Ventura Gómez, José Galindo y muchas otras personas del pueblo llano quienes instituyen la celebración del día de La Guaira, hasta que en enero de 1987 renace el Municipio Vargas y comenzamos a ser beneficiados directos con recursos provenientes del situado nacional, lo cual se tradujo en la creación de una infraestructura de servicios municipales que ha sido de gran utilidad para el pueblo varguense: el centro de salud de Macuto, Corporación de servicios municipales, Ingeniería Municipal, Dirección de Rentas Municipales, Catastro, Policía Municipal, Servicio de Aseo local, elaboración de ordenanzas de publicidad, espectáculos públicos, industria y comercio, mantenimiento y ornato de la ciudad, alumbrado público, entre otros tangibles beneficios.
Por todo lo anterior resultaba injusto que desde el poder central se nos mirara como un simple lugar de esparcimiento y recreación para los sofocados por el humo y concreto capitalino o como la sede de un puerto y un aeropuerto por donde salen y entran personas y mercancías, ¡no! somos mucho más que un sitio de paso y recreación, por ello es que en junio de 1996 el extinto congreso aprobó estudiar la reforma de ley del distrito federal que condujo a que en abril del año 1998 el parlamento nacional aprobara la creación del Territorio Federal Vargas mediante Ley Orgánica, la cual fue objetada por el Ex Presidente Rafael Caldera y que solo promulgó por dictamen del TSJ que así se lo impuso el 28 de mayo de 1998, para júbilo y satisfacción del pueblo varguense que quería y quiere ser protagonista de su desarrollo y bienestar regional.
TERCERO: Argumentos desde el punto de vista histórico y de maduración política, económica, cultural y social de Vargas, operaron y operan a favor de la creación y vigencia del Estado Vargas, pero también contamos con la base material que soporta y proyecta al mismo. Somos el espacio geográfico donde el transporte marítimo y aéreo de mercancías y personas con mejor ubicación frente al Caribe y puerta de entrada de Sur América y más cercano al paso trasatlántico de Panamá, poseemos más de 160 Km de costas que han sido escasamente aprovechadas pero que generan unidades de producción acuática y pesquera, nuestra vocación turística e infraestructura hotelera y gastronómica se combinan con nuestras playas y clubes, generando miles de empleos sustentables y dinamizadores de la economía regional, nuestra población supera los 450 mil habitantes, por encima de estados como Apure, Amazonas, Delta Amacuro y similares a estados como Cojedes, Barinas y Yaracuy, entre otros.
Contamos con una red de monumentos y cascos urbanos históricos, con más de trescientos planteles escolares desde preescolar hasta el ciclo diversificado y profesional, somos sede de la Universidad Marítima del Caribe y tenemos núcleos de otras seis universidades nacionales, más un instituto universitario tecnológico privado, tenemos comunicación directa y de intercambio permanente con más de 8 millones de habitantes de la región capital, mantenemos y explotamos la agricultura, la pesca, la avicultura, el turismo de montaña y lo más importante; nuestra gente que tiene apego por su tierra, que estudia, lucha y trabaja día a día por superarse y ayudar a Vargas y a Venezuela.
CUARTO: Cuando la naturaleza desató su fuerza hídrica destructora en el año 1999 contra el territorio litoralense, nuestro naciente estado no disponía de infraestructura institucional y de servicios propios, era mínima su capacidad operativa, material y financiera (54 millardos de presupuesto anual), imponiéndose entonces una gestión pública que declaró la emergencia regional y las acciones que ayudarían a las víctimas y a la sobrevivencia de nuestro estado, fue así que nuestro orgullo regionalista y gran sentido de pertenencia se impuso por encima de lo que significó ver devastados barrios, urbanizaciones, puentes arrasados, vialidad destruida y el colapso de red de servicios públicos y privados, fuentes de empleos desaparecidas por la furia de las aguas y la montaña hecha de inmensas rocas y barro sepultador de vidas y sueños que recién comenzaban.
Contra ese dantesco cuadro, contra todo pronóstico de expertos sociales, técnicos e ingenieros que hasta nos querían declarar “campo santo”, nos erguimos inspirados por ese extraordinario arraigo, orgullo regionalista y pasado histórico glorioso, para reiniciar el largo y difícil camino de recuperar nuestros espacios vitales y reconstruir el tejido social varguense que encontró grandes y buenos aliados en los organismos internacionales de ayuda humanitaria, el gobierno nacional y en los distintos gobiernos regionales y municipales que han conducido los destinos del pueblo y región varguense, de allí que ha diferencia de otros estados del país, somos el más pequeño en territorio, cierto, pero somos el más grande en coraje y orgullo de su gente que hoy exige, se nos permita seguir construyendo nuestro propio futuro regional como estado provisto de todas sus competencias constitucionales y legales.
Solo de esta manera, será posible alcanzar el máximo de bienestar colectivo varguense y de alegría y disfrute de quienes nos visitan y toman como destino turístico o de recreación, los espacios acuáticos, costeros, montañoso o para el contacto y conocimiento de nuestro rico acervo histórico y cultural.
QUINTO: Gozamos de estabilidad social, política y económica en nuestro estado, pese a las naturales diferencias de enfoques y visiones de desarrollo regional y hasta por la recurrente aparición de diatribas políticas, jamás nos hemos planteado retroceder en lo alcanzado y disfrutado por nuestra población desde el surgimiento del Estado Vargas. Atrás quedó el tiempo en el que hasta para lograr el simple ingreso de personal obrero, técnico y profesional en las escuelas, hospitales y ambulatorios, policía regional, bomberos, etc, inexorablemente había que tramitar con zancos y paciencia china ante burócratas capitalinos, llenos de responsabilidades y prioridades donde Vargas y sus necesidades ocupaban el último lugar de su atención.
Mientras la actitud negligente, indolente e indiferente del burócrata metropolitano era vencida por las calles y despachos oficiales, se desconocía con velado desprecio, la capacidad profesional y técnica del recurso humano que incubaba en su pensamiento la concretada idea de mostrarse aptos para el ejercicio pleno, diligente y eficiente de las funciones públicas y privadas: hemos formado en las distintas universidades del país, cientos de jóvenes varguenses capaces, para construir con gran compromiso regional y nacional, el mejor futuro democrático, haciendo realidad los sueños de igualdad y bienestar social para Vargas y Venezuela toda.
Bueno es recordar que aun con las observaciones, críticas, carencias y limitaciones objetivas que padecemos los varguenses, sin embargo hoy superamos con creces todos los indicadores de gestión pública registrados hasta el año 1998, último año en el que se extinguió el tutelaje y dependencia del Distrito Federal, basta leer las estadísticas de cobertura escolar, rehabilitación de planteles escolares, capacitación docente, atención hospitalaria y ambulatoria (dotación de insumos y personal), tramitaciones tributarias, registros civiles, estímulo a la producción agrícola, pesquera, cooperativas y microempresarios, apoyo a trabajadores de balnearios y pequeños y medianos comerciantes, creación de policía estadal, etc.
SEXTO: Nos negamos a ser un estado, cuya población y liderazgo político, social, deportivo, cultural, empresarial y fuerza laboral, sea castrado de nuestro legítimo derecho a soñar y trabajar por mejores estándares de vida y realización para nuestra comunidad varguense, siempre dispuestos a brindar la mejor atención y especiales afectos a quienes saben de nuestros sueños y esperanzas que comienzan en la puerta de entrada a Venezuela y se pasean por las montañas del Ávila luego de bañarse en el inmenso mar Caribe para finalmente sembrarse y germinar en esta tierra de Vargas, cuna de las ideas libertarias y revolucionarias de América.
Solo esperamos y demandamos la comprensión y solidaridad de quienes hoy desde distintos escenarios constitucionales e institucionales, nos invitan a promover el debate colectivo (que asumimos públicamente), sobre propuestas de reordenamiento territorial y de cómo construir un mejor país, inclusivo y profundamente democrático, digno heredero de las glorias de nuestros libertadores: la nueva Venezuela se levanta y construye mejor con la fuerza, el talento y capacidades creadoras de todos los venezolanos desde sus distintas regiones, estados, municipios y localidades.
¡VIVA EL ESTADO VARGAS!, ¡VIVA VENEZUELA!
¡PODER POPULAR CON MÁS DEMOCRACIA Y DESCENTRALIZACIÓN!